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Consejos básicos para comenzar a trabajar en la custodia del territorio como entidad

¿Por qué constituirse como entidad de custodia?

  • Para contribuir a la protección de los valores naturales, culturales y del paisaje del territorio donde actúa vuestra entidad
  • Para proteger los valores de especial relevancia en vuestro territorio (un hábitat, un río, una especie, un elemento histórico, un lugar de valor sociocultural)
  • Para promover prácticas de buen uso y conservación de los recursos naturales (agrarios, forestales, hidrológicos recreativos, cinegéticos…)
  • Para dar apoyo a los propietarios y gestores del territorio en la planificación, la protección y la gestión a largo plazo teniendo en cuenta las necesidades el territorio y de las personas que lo habitan
  • Para proporcionar oportunidades sociales, culturales, educativas y de ocio adecuadas a la capacidad de carga de lugares que protejáis
  • Para asegurar desde vuestra entidad y con plena autonomía una protección jurídica del territorio, las aguas dulces y el mar (incluyendo lugares urbanos, agrícolas, forestales o con otros usos) para el interés social común y de las generaciones futuras, en acuerdo con los propietarios y usuarios del territorio.
  • Para proporcionar un territorio bien conservado que ofrezca oportunidades para educar a la sociedad en el desarrollo económico sostenible a largo plazo.

En caso de que decidáis funcionar como entidad de custodia habéis de saber que:

  • En España, una entidad de custodia no tiene una forma jurídica propia. Una asociación, fundación, consorcio, ayuntamiento u otros entes públicos similares pueden actuar como entidad de custodia siempre que lo prevean en sus objetivos.
  • Resulta muy útil elaborar un plan estratégico, director o de funcionamiento de la entidad y seguir sus directrices. El plan ha de demostrar la viabilidad técnica y económica y las vías por las cuáles obtener recursos.
  • Debéis elaborar o revisar los estatutos para que incluyan como objetivo el de actuar como entidad de custodia del territorio. Aseguraos de que los estatutos se adecuan a la legislación vigente y que os permiten actuar en las líneas que os habéis propuesto.
  • Trabajar para organizar y hacer funcionar correctamente el consejo o junta de la entidad de acuerdo con los estatutos. Sus miembros son promotores activos e implicados en la dirección estratégica de la entidad.
  • Tratar de conseguir un funcionamiento correcto de la entidad, sea voluntaria o profesionalizada.
  • Tenéis que prever los recursos económicos, materiales y humanos para cada nuevo proyecto. No se deben iniciar los proyectos o iniciativas de custodia sin unos recursos claros y suficientes, o sin planificación.
  • Se ha de prestar especial atención a las relaciones exteriores de la entidad: comunicación, socios, ciudadanos, instituciones, sociedad en general…
  • Cada final o inicio de año debéis elaborar una memoria anual y unos objetivos y presupuestos para el nuevo año.
  • Lo más importante es que vuestra entidad se perciba y sea creíble, eficaz y profesional (aunque no necesariamente profesionalizada).

Una vez que vuestra entidad esté en funcionamiento:

  • Buscar recursos para su funcionamiento, para gestionar el programa y el seguimiento de los acuerdos de custodia, para adquirir terrenos o derechos sobre los mismos, para organizar actos, actividades y comunicar vuestra actividad, para dotar de fondos económicos de reserva…
  • Conseguir miembros y apoyo social y de instituciones públicas y privadas.
  • Hacer educación pública, información y asesoramiento para la custodia y la conservación.
  • Establecer alianzas con otras entidades.
  • Proteger terrenos mediante acuerdos de custodia y llevar a cabo su seguimiento y la relación con la propiedad.
  • Adquirir terrenos de valor y derechos de conservación.
  • Recibir donaciones de bienes y fincas sin valor de conservación como vía de financiación o adquisición de otros terrenos con valor.
  • Trabajar para el asesoramiento, seguimiento y cumplimiento de los acuerdos de custodia de manera indefinida en el tiempo. Mantener un registro documental del seguimiento.

Y como eje central de vuestra actividad, llevar a cabo iniciativas y acuerdos de custodia del territorio:

  • Definir previamente los lugares o valores prioritarios para vuestros acuerdos de custodia y valorar cualquier propuesta en base a estos criterios.
  • Presentaros ante los propietarios con un dossier informativo completo de vuestra entidad y alguna información sobre la finca.
  • Ser honestos ante la propiedad, responder de manera sincera las entrevistas, ser muy realistas en relación a los propósitos que podéis alcanzar, sin descartar que el propietario pueda contribuir económicamente al acuerdo.
  • Preparar un modelo de acuerdo con el propietario.
  • Dar a conocer a los medios de comunicación y la sociedad local el acuerdo alcanzado.
  • Cumplir siempre con el seguimiento anual del acuerdo que incluye una visita a la finca y un archivo documental de las visitas efectuadas.
  • Invitar a los propietarios a una comida o encuentro anual. Facilitarles un teléfono y un correo electrónico de contacto en el que obtengan respuesta en un tiempo razonable ante cualquier duda.
  • No descartar ningún acuerdo por complejo que parezca y buscar asesoramiento en las redes de custodia de vuestra comunidad autónoma o en otras entidades.

Y sobre todo tener presente que la actividad de las entidades de custodia del territorio es compleja. Aseguraros de que vuestra entidad es sólida, que tiene capacidad de actuar y reconocimiento social e institucional y una junta o consejo con voluntad de trabajar y apoyar vuestra actividad, y un equipo voluntario o profesional capaz de dar respuesta a los propietarios, negociar acuerdos y asesorar y supervisarlos a largo plazo.