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EUROPARC publica el Anuario 2020 del estado de las áreas protegidas en España

Fecha de creación: 
Martes, 21 Diciembre, 2021

 España lidera la Unión Europea como país con mayor superficie de espacios naturales protegidos donde el tejido de alianzas entre las Administraciones públicas competentes y los diferentes agentes implicados en la conservación de la naturaleza se considera fundamental. EUROPARC incorpora en su Anuario de 2020 un novedoso apartado con experiencias inspiradoras, destacando la custodia del territorio como una de las herramientas empleadas en varias de ellas.

Según el Anuario de 2020 sobre el estado de las áreas protegidas, elaborado por EUROPARC-España, nuestro país es el que más superficie terrestre aporta a la Red Natura 2000 —el mayor sistema de áreas protegidas del mundo— de la Unión Europea, con más de un 27 % de su superficie terrestre. Representa casi el doble de lo que aporta el siguiente país, Francia. El Anuario 2020 ha sido elaborado en el marco del proyecto ‘Contribución de las áreas protegidas a la adaptación al cambio climático, la salud humana y la educación ambiental para la sostenibilidad’, desarrollado por la Fundación Fernando González Bernáldez y EUROPARC- España, con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

 

La estrategia de la Unión Europea (UE) sobre la biodiversidad de aquí a 2030 plantea, entre otros asuntos, la protección eficaz de, al menos, el 30 % de las zonas marinas y terrestres de los países que integran la UE, la protección estricta del 10 % y la mejora de la conectividad. De acuerdo a los datos extraídos del informe, en la actualidad España está bien posicionada para alcanzar estos ambiciosos objetivos.

La directora técnica de EUROPARC- España, Marta Múgica, señala que “en estos momentos de crisis sistémica, es crucial reconocer el papel que juegan los 16 parques nacionales, los más de 150 parques naturales y los hasta 1.800 lugares legalmente protegidos para la conservación de la biodiversidad, así como para el bienestar del conjunto de la sociedad”.  Y añade que “cada vez hay más evidencias y experiencias demostrativas del papel que están jugando las áreas protegidas como herramientas para contribuir a la salud de las personas, para afrontar el cambio climático y para promover la educación ambiental para la sostenibilidad. Para ello es fundamental asegurar su gestión adaptativa y eficiente, con medios materiales, económicos y humanos adecuados a los nuevos retos”.

Las áreas protegidas juegan un papel estratégico para abordar los grandes retos en materia de conservación de la naturaleza protectora, fundamental en el bienestar humano. Junto con los espacios naturales protegidos, son claves otras herramientas voluntarias de conservación del patrimonio natural y la diversidad biológica, entre las que destaca la custodia del territorio.

 

Desde las Administraciones ambientales se está apoyando en muchos casos iniciativas de custodia del territorio y las sinergias con los espacios naturales protegidos (EUROPARC-España, 2021). Además de valorar la participación activa de los propietarios y usuarios en el proyecto de conservación de la iniciativa de custodia del territorio, debe asegurarse la calidad técnica y las acciones de seguimiento y comunicación programadas, teniendo en cuenta especialmente la inclusión de los terrenos en custodia en áreas protegidas, entre otros parámetros.

Además, deben fortalecerse las alianzas público-privadas, principalmente cuando las iniciativas de custodia se desarrollan en áreas protegidas. El 53 % de la superficie objeto de acuerdos de custodia del territorio está íntegramente en espacios de la Red Natura 2000, y el 13 % de la superficie total, en custodia en espacios parcialmente incluidos en la referida red europea.

La gestión en marcha: experiencias inspiradoras

En esta nueva entrega del Anuario se ha incorporado, por primera vez, un apartado en el que se documentan distintas experiencias en espacios naturales protegidos donde se incluyen un total de 13 experiencias inspiradoras, nueve iniciativas que ilustran el papel de las áreas protegidos frente al cambio climático, y cuatro experiencias en las que se ponen en valor los beneficios que para la salud y el bienestar humano derivan de la adecuada gestión de la naturaleza en nuestros espacios naturales.

En varias de las experiencias, como en el Plan Alimentario de la Reserva de la Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo, la custodia del territorio es una de las tantas herramientas que despliega el proyecto en el que se ha conseguido avanzar en la creación de empleo local, el fomento de la biodiversidad agraria y mitigación del cambio climático.

 ANUARIO 2020 del estado de las áreas protegidas en España